RSS

Fiestas religiosas

Fuente: Patrimonio Cultural de San Bartolomé. Tras las huellas de Ajey

Por Marcial Alexis Falero Lemes, Antonio Montelongo Franquis y José Hernández González

San Bartolomé y su patrono

Desde un principio, creada la parroquia y anterior a ella, en tiempos de la Ermita, se celebraba la fiesta del Patrón de San Bartolomé.

Siempre hacían procesiones, no sólo de rogativas, sino también las del día 24 de agosto, además de las que pagaba la gente del lugar y una “jurada” que se hacía en el mes de marzo, para protección de la sementera.

Con la creación de la parroquia ganó en solemnidad la función del Santísimo Sacramento expuesto.

Las fiestas se iniciaban desde el día 23 con la novena solemne y las vísperas cantadas, continuando nueve días de actos religiosos por la tarde. El domingo siguiente al 24, de nuevo función y procesión casi siempre pagada. En los años 1948 y 1949 la procesión iba acompañada de la Virgen de los Dolores, y se dirigía a Las Calderetas por la calle de Bartolomé Martín, siguiendo la calle de “seña” Balbina.

Fiestas de la Inmaculada

Hay datos que confirman la entronización de la Inmaculada en el año de 1861. Desde esa fecha se le ofrecen novenas en mayo. La imagen de la Inmaculada la colocan en el nicho del altar mayor a la derecha de San Bartolomé. El día 8 de diciembre tocaban Alba Solemne, con repiques y voladores. La celebración de la Inmaculada tuvo arraigo en el pueblo hasta los años setenta del siglo XX, pero esta devoción fue diluyéndose con el tiempo

Fiestas del Corpus

El día del Corpus gozaba de gran relevancia en la vida parroquial de San Bartolomé, remontándose su tradición hacia finales del siglo XVIII. Nuestros mayores cuentan como doña María Perdomo confeccionaba los altares y la fabricación de los arcos por parte de la familia de don Sebastián Martín. Durante los años treinta del siglo XX, don José María Gil construye una gran carroza que portaba la Custodia, y más tarde, don Sebastián Martín Robayna, en una larga furgoneta, realiza un altar para el Corpus, instalándolo en diferentes calles.

Semana Santa

En la Semana de Pasión, tiempo anterior a la Semana Santa, la parroquia organizaba unas pláticas para preparar a los habitantes del pueblo en la Semana Grande.

No ha habido en San Bartolomé cofradías y las procesiones se iniciaron a finales del siglo XIX.

El Viernes Santo suscitaba el fervor entre las gentes del municipio al igual que el domingo de Ramos durante el cual se salía por la puerta de la Sacristía con la imagen hasta la puerta Traviesa y se entraba por la puerta principal de la Iglesia.

“Viernes Santo, viernes santo,
viernes santo, la querría
cuando la Virgen María
buscaba a su hijo amado.
Al mirar a aquella esquina
con la verónica se ha encontrado
dime mujer cristiana
si ha visto a mi hijo amado.
Sí señora, sí la he visto
que por aquí ha pasado
con una cruz a sus hombros
y una cadena arrastrando.
Con elpeso de la cruz
su rostro ya sudado
con el manto de mistroca
señora se lo he limpiado.
Para que los hombres vean
quien dice es un milagro
caminemos, caminemos
que muy pronto lleguemos
ya será crucificado
ya le cargan las espinas
ya le rebañan los clavos.
Que a mí las tres marías
con su llanto lamentado
recogiendo la sangre
de Cristo sacramentado.
Quien tuviera esta oración
y dijera todos los viernes del año
sacaría un alma de pena
y la fría de pecado
quien la sabe no la dice
quien la oye no la entiende
y el día.
Para que vea lo que pierde
la barra y la justicia
la barra y la justicia
será para que se acuerde
desde Jesús de mi vida
qué grandes son mis pecados
que por ellos fuiste puesto
en una cruz enclavado.
Fuiste puesto en la columna
de pies y manos atados
vuestro divino rostro
fue escupido y afrentado.”

Día de la Cruz.

Antiguamente, la fiesta religiosa por antonomasia era la Semana Santa, pero como curiosidad y por mayor desconocimiento, hay que citar el Día de la Cruz que tuvo bastante devoción en casi todos los pueblos de la isla.

“El día de la Cruz acostumbraba a ir a la montaña Mina. Le llevábamos flores y la arreglábamos, pero eso se acabó.”

“Rezábamos el rosario en familia. Todavía hago todos los días la misma oración: jueves santo, jueves santo, jueves santo, en aquel día, iba la virgen María preguntando por su hijo amado y al tirar de la esquina con la Verónica encontrada, y le ha preguntado si ha visto pasar a su hijo amado, señora, señora, por qué ha pasado con la cruz en los hombros, con las cadenas arrastrando, con el peso de la cruz, su rostro lleva sudando, caminamos, caminamos, hasta llegar al calvario, y después que llegamos, lo encontramos crucificado, con la corona de espinas y los clavos remachado, quien dijera esta oración todos los jueves del año, sacará un alma de penas, y la suya del pecado, quien lo sabe no lo dice, quien lo oye no lo aprende y el día del Juicio sabrá lo que se pierde y conviene. Todos los días que rezo, hago esta oración.

El día de la cruz se rezaba ml veces Jesús. Mi padre se enfadaba mucho porque, como éramos pequeñas, no poníamos atención. En Semana Santa se rezaba cien salvas”

 

Anuncios
 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: