RSS

1994

volverPREGÓN DE LAS FIESTAS DE  “SAN BARTOLOMÉ ” 1994

               Por CANDELARIA LEDESMA ALONSO

Un hondo sentimiento de cariño a San Bartolomé llevo en mí grabado desde hace casi dos décadas. La noticia de mi destino al Colegio de este Pueblo llegó un 24 de agosto, coincidiendo con la festividad del Santo Patrón, lo cual auguraba buenos presagios.1994-Candelaria Ledesma Alonso

Es la amistad y el profundo amor surgido de la convivencia diaria lo que me mueve pues, al atrevimiento humilde de ser la voz del pregón de las fiestas, en representación del clamor de los vecinos que hacen el día a día mejor de nuestro municipio.

Unas fiestas representan una celebración de creencias religiosas y tradiciones. Nuestras fiestas han de ser además, un motivo justificado de enramar la convivencia, entrelazar afectos generosos, compartir alegrías, formar fraternas parrandas para acudir al gran tenderete del mejor de nuestros encuentros.

Amistad, cariño, amor deben ser los ejes principales de la fiesta, el origen y el objetivo capital de un pueblo que mantiene viva sus costumbres y tradicicones. Pueblo que siente y vibra con aires de folías e isas, o llora con nostalgia los compases de una malagueña, marcando con ello nuestra identidad. Pueblo vivo, hijo de una tierra canaria azotada por vientos que vienen de afuera, para arrancarle sus más características formas. Vientos que arrastran el jable, desde Famara, y  como fina lluvia de oro cae y se deposita a los pies de Montaña Mina y llega a Playa Honda.

Vientos que mueven a la altiva palmera con la elegancia de la que hacen gala nuestras gentes del pueblo.

Vientos que alivian el sudor de los hombres y mujeres que trabajan la tierra.

Vientos que se llevan los odios y rencores para dejar sueños de paz y prosperidad. Jable, Palmera, Viento… imágenes presentes en la mente de todos, símbolos de o propio. Ideas de movimiento, de progreso, de constante superación que se plasman en el carácter de nuestras gentes. Nunca la pasividad, el letargo, el inmovilismo fueron rasgos propios de nuestra personalidad.

En lo físico, en lo humano, el habitante de San Bartolomé siempre se fía orientado hacia la superación, la mejora del entorno, lo que le rodea, y su propio hábitat cultural. A  la vez que levantaba paredes de piedras protectoras de sus viñas, se construía lo mismo en comunidad para alimentar su espíritu. Tradicionales grupos de teatro, folklore, deportivos…, son prueba viva de ello y demuestran día a día que se ha de crecer en comunidad, aportando cada uno lo mejor de sí, y no con vacíos individualismos.

Hablar de afectos que unen es fácil cuando estamos conectados por la sincera. amistad y criados con tranquila solera como los vinos y malvasías surgidos del milagro de La Geria.

El espíritu de  un pueblo aflora siempre en sus fiestas. Cuando llega este momento de ocio, cuando está descansando del duro y cotidiano trabajo, mira hacia atrás, a lo que es toda su vida: familia, trabajo, creencia, ilusiones…. y revive con nostalgia las experiencias de sus antepasados que siempre le servirán como guía y surco de su propio caminar. Así, pues, no debemos dejar de agradecer el sacrificio y buen hacer de nuestros mayores, que nos sirva de enseñanza, hemos de escucharles y transmitir su mensaje a las generaciones venideras… a los niños y jóvenes que un día tendrán en sus manos la responsabilidad del pueblo, son el futuro.

A ellos debemos ayudar a iniciar la aventura de descubrir horizontes, de romper ataduras que impidan el desarrollo de la libertad, a crecer en el amor y a promover la inquietud de hacer de San Bartofamé un pueblo culto y próspero.

Abramos el corazón, compartamos nuestros sentimientos, utilicemos la palabra en estas jornadas festivas. San Bartolomé ha de encontrar, cuando aparezca en el marco del templo, entre el repicar jubiloso de las campanas y la descarga de los voladores, un pueblo lleno de vida, un pueblo que trabaja y lucha con orgullo, un pueblo unido. Pregonando el comienzo de las fiestas, deseo de corazón que salgan a la calle, que participen con el mejor de los talantes, que abran sus puertas a los que nos visitan, y lo más importante, que sean felices. Brindemos por ello.

María Candelaria Ledesma Alonso

San Bartolomé, Agosto, 1994

 

//

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: